Amazon, Apple y Google o la muerte de las editoriales

Mercè Balada

Cuando en medio de una expectación mediática sin precedentes, Steve Jobs presentaba su Ipad, algunos nombraron a este dispositivo ”The Jesus Tablet”, el artilugio venía al mundo para a salvar a las editoriales de las oscuras intenciones de la plataforma de ventas Amazon.

Amazon
y su lector Kindle, controlan el 80% del mercado del libro electrónico. Desde su posición de fuerza, Amazon fija precio de venta (9.99$ libro) y desarrolla contactos con autores para la publicación directa de sus obras. El papel de las editoriales se diluye, su desaparición planea en un horizonte cada vez más próximo.

Apple, con su IPad, plantea una nueva plataforma de difusión y comercialización, frente al modelo opaco de Amazon, Apple  se compromete a compartir su información sobre el consumo de e-books con los editores y a no fijar los precios unilateralmente, un rayo de esperanza para las editoriales.

Pero hay un tercer actor en la diputa de este mercado: Google.
Cuando en 2004 anunció su intención de digitalizar los fondos editoriales, en su Google books, fue considerado la mayor amenaza, empezó la temporada de litigios que finalizó en 2008 con el pago a las editoriales en compensación por la utilización de sus fondos.

Ahora Google prepara el lanzamiento de  Google Editions su librería de e-books en la que aceptará pactar los precios con las editoriales y a diferencia de Apple y Amazon los libros serán accesibles en cualquier dispositivo. Con su fondo de 12 millones de libros escaneados será la plataforma que disponga de una mayor oferta. Apoyándose en su buscador Google, una vez más, parece tener todos los ases en la manga.

Es sorprendente lo poco que han hecho los grandes editores para adaptarse al mundo digital y en el vacío que han dejado luchan tres de los grandes de Internet por este mercado en rápido crecimiento.
La publicación directa por parte del autor en connivencia con las plataformas de venta gana fuerza, mientras las editoriales siguen hablado de cómo adaptar sus estructuras y estrategias a este mercado emergente.

La literatura cambia de formato y el negocio literario se les escapa de las manos a las editoriales, para dejar paso a los gigantes de Internet.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo dipositivos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s