Por Mercè Balada
La creación de la identidad digital
Cuando, a finales del XIX, los cowboys cruzaban las llanuras del medio oeste para vender su ganado procedían antes a marcarlo con un hierro candente para que fuera reconocido por los posibles compradores, este es el origen de la marca tal como la conocemos hoy.
Nuestra marca personal a la red
Neus Arqués en la sesión organizada por ESCACC “ gestión de la identidad digital y profesional” trazó una hoja de ruta para trasladar nuestra identidad a la gran conversación global que llamamos Internet.
Aunque nos guste creer que somos la primera fuente de información sobre nosotros mismos, la identidad en la red es distribuida; se sustenta en dos “patas” lo que nosotros decimos sobre nosotros y los que los otros dicen de nosotros en la red.
Construir esta identidad distribuida precisa un objetivo claro, frente a la popularidad que nos abocan a perseguir las herramientas sociales de la red, ávidas de información personal con la que crecer, nos urgen a tener más amigos en facebook, más followers en twitter, más visitas en nuestro site, Neus Arqués nos plantea la relevancia como opción. Marcar objetivos, determinar cual es nuestro público, plantear una estrategia y posicionarnos en el lugar de la red donde queremos estar.
Intenerario a seguir
Una vez identificadas las competencias que nos hacen únicos, fijado nuestro objetivo hay que escuchar a la red,las alertas de google, la consulta diaria de las estadísticas de nuestro site y la consulta de nuestro nombre en addict-o-matic nos permitirá saber que se dice de nosotros y afinar identidad el la interacción de la red.
Ante la profusión de herramientas sociales, la selección de las que nos son útiles y una actitud coherente y continuada en su uso nos permitirá tener una identidad digital definida.
La mesa redonda
En la mesa redonda nos encontramos con tres periodistas con una larga trayectoria en la red, Saül Gordillo , Karma Peiró i Oriol Lladó nos mostraron sus estrategias que pasan por la selección de herramientas y mantener perfilles muy profesionales.
Se planteó desde el público si un periodista con una fuerte identidad digital puede entrar en conflicto con el medio en el que trabaja que puede ver en ello una amenaza, pero tanto la mesa como los asistentes fueron unánimes en destacar el valor añadido que da una fuerte identidad digital al periodista y por tanto a su trabajo en el medio que lo emplea.